Pensar a Cuba, pensarnos, explicar cómo nos vemos, cómo creemos ser vistos...

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miércoles, 9 de junio de 2010

Luz para él dondequiera que esté


Hoy, como dijo Carlos Téllez, es el viaje final del escritor cubano Ramiro Duarte Espinosa. Ayer fueron y vinieron muchísimos e-mails entre amigos (escritores, profesores universitarios, antiguos alumnos) que andan por medio mundo, veinte años después de coexistir todos en el Pedagógico de Las Tunas, comentando quién fue, para ellos, este tunero que falleció ayer en la madrugada.

Sin permiso de sus autores, publico algunos comentarios por el Viejo Ramiro, como aceptaba que lo llamáramos con su media sonrisa (más de ojos de que labios). Que sea nuestro homenaje compartido con los lectores.

Alexis Díaz Pimienta, poeta, ensayista, narrador:

Hace muchos años, muchísimos, que no veo a Ramiro Duarte. Lo recuerdo con mucho cariño, con cara de tipo bonachón, que lo era, callado como bien dices, con mirada de sabio que no necesita decir lo que sabe. Es una pena su pérdida. Tu homenaje es hermoso, tierno y muy sentido. Gracias por darme la triste noticia y la posibilidad de leerte. Un abrazo que llegue hasta él y su familia.

Carlos Téllez Espino, poeta y realizador de televisión:

Lucy Maestre me llamo sobre las 7 y tanto de la mañana para darme la noticia, muy dolorosa para los que lo queríamos. Vamos a sacar una nota al mediodía en la TV y esperamos a Anybis para hacer una crónica para el noticiero de la tarde. Mañana a las nueve es su último viaje.

Gerardo, investigador y exalumno:

Era una gran persona. Me gusta lo que hiciste y sé que te ha salido desde bien adentro. Eres una persona muy espiritual y sé además que lejos de las cosas que amas te sientas aún más dolida.

Xiomara Maura, escritora:

Querida amiga: Sí, qué dolor, él fue profesor mío, como el Guille, de Literatura, en el Pedagógico. Asumiré su muerte física de la misma forma que la de Guillermo: él seguirá vivo, dando al mundo a través de nosotros, los que le seguimos, sus versos. Al Guille le vi primero en sueños, yo le preguntaba cómo es la muerte y él me decía: "Es un lugar donde todos estamos juntos", luego le volví a ver, días antes de mudarme para Las Tunas, como una estatua de jade junto a la cabecera de mi lecho y ya, por tercera vez, su rostro fantasmizado en la ventana de mi habitación. Yo le sigo queriendo igual que siempre, y palpita su presencia junto a mí en cada momento de reunión y encuentro, así también será con Ramiro. No nos vistamos de negro, sino de verde claro como las esperanzas que hilan uno a uno cada verso, como yo me vestí el día que veláramos a Guillermo.

Odette Alonso, escritora:

Luz para él dondequiera que esté. Un abrazo para ti.

Jorge Rosabal, porfesor universitario, colega:

Por tu correo me enteré de la muerte de Ramiro Duarte, que murió sin comprarse zapatos de poeta. Obtuvo un retiro por el Pedagógico, que nunca se ocupó de él. Me gustaron algunos de sus sonetos, pero no conocí la mayor, y pueda que mejor, parte de su obra.

Benito Almaguer, profesor universitario, colega:

Mayda, quizás tú no sepas que cuando yo inicié en el pedagógico, era yo solo en inglés y pertenecía al departamento de español, donde Magalys Fernández era la jefa. Yo le di clases a María Antonia Amado, Adelfa y otros que después serian profesores del Dpto. Recibí tu noticia junto con la de Andrés y así le respondí:

Sabiendo que nacimos para un día morir, ley natural de nosotros los inmorales (voy a dejar ese "lapsus liguae" después ponemos esa T que falta) pues Freud explicaba las razones.... Todavía, no nos acostumbramos a perder a familiares y amigos. Solo Dios, en su más intensa labor de máximo psicólogo, para explicar el porqué de la salida de nuestro amigo de este gran equipo terrenal. Él, que con tanto amor, cariño y dedicación, supo ganar a admiración de todos. Con su modestia, y su talento en bien de la humanidad, quien diplomáticamente mediara en las brigas departamentales. Ya el Guille debe estar preparando la fiesta de bienvenida, al amigo. Si da tiempo, avísale a Ramiro, que los debates, las brigas van a seguir allá, también. Ah!, le dices que yo le decía el "decimista" solo por provocarlo, pues, siempre fue y será uno de los grandes exponentes de la poesía cubana.

Yanetsy Borges, exalumna y colega:

¡Cuántos recuerdos me invaden! Ramiro Duarte fue mi MAESTRO y luego, también mi compañero de trabajo.
Un día me miró a los ojos como si leyera en ellos todo mi futuro y me preguntó: ¿Qué haces todavía en Las Tunas? Este sitio no es para ti, te queda pequeño. Yo me asusté un poco por tan contundente afirmación porque, en definitiva, era un momento en el que en mi vida no había ninguna certeza; un momento en el que las esquinas de Las Tunas eran, para mí, el inicio y el final del mundo...
_ ¡No me mires alucinada!, algún día te irás a conocer el mundo, te lo digo yo que soy un poco brujo, afirmó y echó a andar de aquella manera tan peculiar y tan suya.
Ramiro Duarte era un hombre singular. Siempre con una sonrisa, con una respuesta amable, miraba a todos con indulgencia y sabía perdonar y comprender.
Siempre lo recordaré.

Iyannis Gómez, exalumna, escritora, colega:

Ya saben que padecemos de lo mismo, y estamos sintiendo casi parecido este suceso lamentable; me he sentido no solo triste sino rara todo el día, de veras estas cosas nos acercan.